Ecografía abdominal
La ecografía es, en la mayoría de los casos, la primera técnica de imagen utilizada para diagnosticar y caracterizar la patología abdominal. Una ecografía abdominal completa examina el hígado, el páncreas, la vesícula biliar, los riñones, el bazo, la vejiga y los vasos sanguíneos abdominales, como la vena cava inferior y la aorta. Una ecografía del cuadrante superior derecho (RUQ, por sus siglas en inglés) examina el hígado, el páncreas y la vesícula biliar.

Cómo prepararse
Adultos: no coma ni beba nada 8 horas antes del examen. Niños: no coman ni beban nada 4 horas antes del estudio, o sáltese una comida. Tome sus medicamentos con un pequeño sorbo de agua. Si es diabético, por favor tome su insulina.
Razones comunes para este examen
dolor abdominal, en el flanco o en la espalda; ictericia o sangre en la orina; una masa abdominal palpable u órgano agrandado; resultados de laboratorio anormales; traumatismo abdominal; infección del tracto urinario e hidronefrosis; líquido libre en el abdomen; sospecha de anomalías congénitas; evaluación pre y postrasplante; hipertensión no controlada y sospecha de estenosis de la arteria renal.
Qué puede detectar esta ecografía
aneurisma aórtico, aterosclerosis, ascitis, cálculos biliares, colecistitis, cálculos renales, hidronefrosis, masa o quiste de órganos abdominales, pancreatitis, bazo agrandado, hígado agrandado, cirrosis, enfermedad del hígado graso.
